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Jueves, 01 Febrero 2018

Mejora de la accesibilidad y el confort en comunidades de propietarios

La concientización sobre la accesibilidad universal se ha convertido en un elemento fundamental en la sociedad actual. Cada vez es más frecuente encontrar accesos para personas con movilidad reducida en centros comerciales, edificios de oficinas, aeropuertos, estaciones de tren y autobús e incluso en las comunidades de propietarios.

Mejora de la accesibilidad y el confort en comunidades de propietarios

Que un edificio sea accesible para todos no significa que únicamente tenga que centrarse en las necesidades de las PMR (personas con movilidad reducida); un edificio accesible tiene que facilitar la vida de todos y cada uno de sus usuarios.

Las leyes de propiedad horizontal y la accesibilidad

Las nuevas leyes sobre propiedad horizontal, que son las que afectan directamente a las comunidades de vecinos, establecen que es de carácter obligatorio el realizar obras que permitan y faciliten plena accesibilidad de todos los usuarios a fin de eliminar cualquier tipo de barrera arquitectónica; es más, esta ley es tajante al respecto ya que no es necesario que se llegue a un acuerdo para poder efectuar las obras necesarias para adecuar las instalaciones.

Según las leyes de las comunidades de vecinos, es obligatorio realizar obras y trabajos que garanticen tanto el correcto mantenimiento del edificio como de las zonas comunes y de sus servicios básicos, entre los que destacan tres requisitos indispensables:

  • Seguridad. La estructura y el diseño del edificio tienen que garantizar la seguridad de sus habitantes cuando éstos hagan uso de las instalaciones. Además, es necesario contar con extintores y puertas de emergencia correctamente señalizadas para poder evacuar el edificio en caso de que se produzca un incendio.
  • Habitabilidad. Los edificios residenciales tienen que cumplir con los criterios de sostenibilidad actuales, siendo necesario que estén bien aislados del exterior para evitar los intercambios de temperatura entre el exterior y el interior, lo que podría incrementar notablemente el consumo energético y reducir la calidad de vida de sus habitantes.
  • Funcionalidad. Los espacios tienen que poder ser utilizados por todas las personas, independientemente de su condición física, de modo que los elementos comunes tienen que instalarse respetando las distancias que garanticen la maniobrabilidad necesaria de sus habitantes.

Obras necesarias para garantizar la accesibilidad:

  • Rampas de acceso al edificio o a cualquier zona común.
  • Instalación de pulsadores accesibles, visibles y bien señalizados tanto en ascensores como en la salida de la comunidad o edificio.
  • Instalación de sensores de movimiento que activen las luces de la zona en cuestión al detectar la presencia de un individuo. Esta medida además de ayudar a las personas con problemas de movilidad, va a servir para ahorrar energía, ayudando por tanto al medio ambiente.
  • Ampliación del ancho de paso de las puertas para que las personas que necesiten hacer uso de muletas, sillas de ruedas o carritos de bebé no vean impedido su acceso a las instalaciones.
  • Barandillas y pasamanos que faciliten la sujeción y seguridad del individuo.
  • Instalación de ascensores con puertas automáticas correderas (no abatibles) que cuenten con señales acústicas, lectura en braille o avisos visuales para las personas con deficiencias visuales o auditivas.
  • Instalación de puertas automáticas tanto en la entrada del edificio como en los accesos a otras zonas comunes.

Instalación de puertas automáticas en comunidades de propietarios

Las puertas automáticas Manusa están diseñadas para adaptarse a cualquier estilo arquitectónico y cualquier uso de los edificios y, por tanto, también a los residenciales. Las puertas automáticas en edificios residenciales suponen una gran ayuda para ancianos, PMR, portadores de bolsas de la compra, equipajes o carritos de bebé, e incluso para trabajadores que tengan que acceder con material para realizar obras o reparaciones.

Gracias a la apertura automática y a las múltiples combinaciones de sistemas de acceso los usuarios entrarán y saldrán cómodamente sin necesidad de ayuda y sin tener que realizar un esfuerzo extra.

Manusa accesibilidad propietarios puertas 2

La instalación de puertas automáticas en las comunidades puede aportar grandes ventajas

  • Ahorro energético. Las puertas automáticas pueden ahorrar grandes cantidades de energía pues permanecen abiertas únicamente si detectan el paso de personas, evitando las pérdidas de temperatura del interior del edificio y asegurando la estanqueidad de las instalaciones. Además, el portal tiene una mayor iluminación natural gracias a la transparencia de la puerta, por lo que el consumo eléctrico y las emisiones de gases contaminantes será menor.
  • Accesibilidad Universal. Gracias a su apertura automática se facilita la entrada a todas las personas, especialmente a las PMR.
  • Seguridad. La puerta nunca queda abierta, evitando intrusos. Además, se pueden añadir otros sistemas para reforzar la seguridad, como la detección facial o dactilar (biometría), acceso con tarjeta o cámaras de seguridad.

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